28/04/2026
Artes visuales
Arte chicano en el Palacio de Bellas Artes
Presentada en el Museo del Palacio de Bellas Artes desde el 25 de marzo pasado, la exposición colectiva AztLÁn, túnel del tiempo abre nuevas rutas para el recinto de la Ciudad de México. Las principales salas del museo capitalino se dedican por primera vez al arte chicano, entendido como un campo de producción cultural antes que como una estética, donde la memoria, la diáspora y la disputa identitaria tienen papeles protagónicos.
Curada por el artista Rubén Ortiz-Torres y el investigador Jesse Lerner, con la participación de Joshua Sánchez y la asesoría de Rita González, AztLÁn, túnel del tiempo reúne siete decenas de obras de 33 artistas y colectivos de ascendencia mexicana y latinoamericana, en su mayoría radicados en Los Ángeles (de ahí las mayúsculas en Aztlán). La muestra no es tanto una revisión panorámica o histórica como la puesta en diálogo de expresiones chicanas, privilegiando la experiencia contemporánea del sur de California.
El recorrido se organiza en cuatro núcleos –East Side Stories, Varrio, Desmuralismos y Transtemporalidades– que funcionan como estaciones de un “túnel del tiempo” donde conviven archivo, gráfica, pintura, escultura e instalación. Desde un facsímil del Códice Boturini hasta referencias a la cultura lowrider o la iconografía urbana angelina, la exposición traza un arco que conecta el mito mexica de Aztlán con las formas contemporáneas de la vida chicana.

Vista de la muestra AztLÁn, túnel del tiempo, en el Museo del Palacio de Bellas Artes, Ciudad de México
En las salas Nacional, Diego Rivera e Internacional del Palacio de Bellas Artes conviven obras de figuras señeras de la cultura chicana como Judy Baca o el colectivo Asco con las búsquedas contemporáneas de Eamon Ore-Giron, Cog·nate Collective o Rafa Esparza, que llevan ciertas nociones gráficas a territorios transnacionales, integrando referencias lo mismo indígenas que pop.
AztLÁn, túnel del tiempo produce un productivo diálogo entre la hibridez cultural y un espacio históricamente asociado al muralismo y la construcción de la identidad mexicana. El Museo del Palacio de Bellas Artes cobijará la exposición hasta el 26 de agosto de 2026.