11/06/2026
Artes visuales
Esa misma y otras emociones
En plena Copa del Mundo, el Museo Jumex alberga dos muestras ineludibles: ‘Fútbol y arte: esa misma emoción’ y ‘Objetos de leyenda’
Vista de la exposición ‘Fútbol y arte: esa misma emoción’, Museo Jumex, Ciudad de México, 2026. Fotografía: Ramiro Chaves
En el catálogo de la exposición Fútbol y arte: esa misma emoción, Kit Hammonds, curador en jefe del Museo Jumex, cita al filósofo británico Simon Critchley, para quien el juego es “el ballet de la clase trabajadora”. Es una idea reivindicativa del deporte más universal, pero cuesta asociarla al evento elitista, auténtica expropiación de lo popular, que la FIFA presenta con el nombre de Copa Mundial de Futbol Canadá / Estados Unidos / México 2026. Lo cierto es que el único país que ha sido tres veces sede mundialista ofrece abundantes estímulos fuera de los estadios, lo mismo en salas de museo que en escenarios y mesas de novedades (Juan Villoro publicó recientemente Los héroes numerados).
En medio de la oferta futbolera de este verano en la Ciudad de México, el Museo Jumex alberga dos muestras ineludibles. Con Fútbol y arte: esa misma emoción abierta desde 28 de marzo, el 10 de junio se inauguró Objetos de leyenda: momentos históricos en la historia del fútbol, una pequeña muestra de reliquias que apelan a la religiosidad del juego. Si la exposición curada por Guillermo Santamarina piensa el deporte desde la fotografía, el video, la pintura, la escultura y la instalación, la selección del 3-2-1 Qatar Olympic and Sports Museum trae a la Sala 1 del museo objetos con auténtica aura.
Con ‘Fútbol y arte: esa misma emoción’ abierta desde 28 de marzo, el 10 de junio se inauguró ‘Objetos de leyenda: momentos históricos en la historia del fútbol’, una pequeña muestra de reliquias que apelan a la religiosidad del juego.
Fútbol y arte: esa misma emoción es una pieza en sí misma: la museografía del arquitecto Mauricio Rocha es un dispositivo que devuelve el juego a sus elementos esenciales. La Sala 3 es una cancha llanera, donde la tierra apisonada forma un campo en el que juegan las piezas elegidas por Santamarina, agitador del arte contemporáneo mexicano que entiende el futbol desde la cultura visual antes que desde la pasión. La Sala 2, por su parte, emula un vestuario en el que, entre otras cosas, cuelgan imágenes con las piernas de Zidane, Batistuta o Ronaldo (Nazário) junto a su valor en millones de dólares (Rodolfo de Florencia, serie Jugador estrella I-VIII, 2002).

Francis Alÿs, Juego de niños #19: Fútbol Haram (2017), parte de la exposición Fútbol y arte: esa misma emoción, Museo Jumex, Ciudad de México, 2026. Fotografía: Ramiro Chaves
Escribe Guillermo Santamarina: “El fútbol es un dispositivo de conmoción y de creatividad. De ahí que el arte contemporáneo lo liga a su cosmos”. En la exposición curada por él, el juego es paralelamente memoria íntima y espectáculo global, cuyo espectro produce una plasticidad propia. Camisetas y balones, rejas y porterías, alegrías y derrotas, cuerpos tensados en la disputa de la pelota. El movimiento es escaso, pero Francis Alÿs lo captura de forma agridulce en Juego de niños #19: Fútbol Haram (2017). Desfilan, sobre el llano o el vestidor, obras de Maurizio Cattelan, Ángel Zárraga, Graciela Iturbide, Jeff Koons o Marta Minujín.
Habría sido emocionante encontrar en ‘Objetos de leyenda’ alguna reliquia mexicana, pero ‘Fútbol y arte’ lleva a las salas del Museo Jumex el registro de la pasión nacional. El flamante campeón de liga, Cruz Azul, está representado.
Habría sido emocionante encontrar en Objetos de leyenda (también con museografía de Rocha) alguna reliquia mexicana, pero Fútbol y arte lleva a las salas del Museo Jumex el registro de la pasión nacional. El flamante campeón de liga, Cruz Azul, está representado lo mismo en Utopía mexicana I, III, IV (2019), donde Damián Ortega homenajea a la constructivista rusa Varvara Stepánova con uniformes hechos de sacos de cemento de la cooperativa, que en Himno (2023), de Manuel Mathar, retrato en el que asoman los colores de la Máquina Celeste. Los cuadernos infantiles de Mauricio Rocha construyen una épica de la liga mexicana con los clubes protagonistas de los setenta.
Antes que Lionel Messi, la deidad vigente, Diego Maradona vincula ambas exposiciones con emanaciones muy distintas. Un collage de Jonathan Hernández muestra al Diez en sus distintas facetas luego de retirarse de las canchas en Vulnerabilia (Maradonoir) (2022); pero ese Maradona existe porque existió el de 1986: Objetos de leyenda exhibe la camiseta que usó en el partido de Argentina contra Inglaterra en el Estado Azteca, la de la Mano de Dios y el Gol del Siglo. En futbol, no hay más aura que esto y los tacos que Pelé, la deidad previa, usó en el Mundial, también mexicano, de 1970.

Vista de la exposición Fútbol y arte: esa misma emoción, Museo Jumex, Ciudad de México, 2026. Fotografía: Ramiro Chaves
A propósito del triplemente mundialista Estadio Azteca (por estos días Estadio Ciudad de México), la plaza del Museo Jumex presenta la instalación Tribunas (2026), de Tercerunquinto, una estructura metálica sobre la que se han colocado asientos que se retiraron del Azteca para su remodelación. Se trata de un foro que se activa con proyecciones, performances e interpretaciones diversas, y que opera también como reliquia funcional, esta vez del lado del espectador. Es una de las cuatro comisiones de Fútbol y arte: esa misma emoción, que cuenta con un video de Diego Berruecos (Las trampas de la fe a.k.a. La tentación del fracaso), una investigación fotográfica de Iñaki Bonillas (my sun one eary morn did shine) y una pieza de Sofía Echeverri (Dechado de impedimentos).
“El fútbol es el deporte más lindo y más sano del mundo. De eso no le quepa la menor duda a nadie. Porque se equivoque uno, no tiene por qué pagar el fútbol. Yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha”: Diego Maradona.
La mirada se desplaza del campo a la tribuna y a los espacios que reúnen personas ante una pantalla. Dan cuenta de ello Carlos Reygadas (Aficionados / Short Plays, 2014), Jürgen Teller (Siegerflieger, 2015) o Nahum B. Zenil (Fanático, 2022). A los espectadores-hinchas nos queda recordar los orígenes del juego en Objetos de leyenda: un balón pintado a mano que conmemora la final de la Copa Inglesa de 1888, además del primer reglamento del futbol, un cuadernillo de 1893.
Queda citar a D10S: “El fútbol es el deporte más lindo y más sano del mundo. De eso no le quepa la menor duda a nadie. Porque se equivoque uno, no tiene por qué pagar el fútbol. Yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha”.

Camiseta usada por Diego Maradona en el partido del Mundial de 1986 contra Inglaterra, parte de la exposición Objetos de leyenda: momentos icónicos en la historia de fútbol en el Museo Jumex
Nota: aunque el museo optó por la versión grave, como se usa en el resto del mundo de habla hispana, en México se juega futbol, palabra aguda sin tilde.